jueves, 17 de septiembre de 2015

Y Despertó...

Y despertó… Se sentía desorientada, poco consciente de donde estaba, no veía nada, poco a poco fue percibiendo su entorno, su cuerpo, el roce de la piel con las sabanas, sus ojos comenzaron a sensibilizarse a la luz, los oídos iban captando los pocos ruidos apenas audibles de afuera, reconoció el lugar donde se encontraba, su cuarto.

Ese cuarto que tan bien conocía, que tan bien disfrutaba, pero había algo que no encajaba, una extraña sensación dentro de sí que no sabía cómo explicar, sentía que algo no iba bien, algo faltaba y a la vez algo sobraba.

Fue despertando lentamente del sueño en que se encontraba, afuera escucho la lluvia que caía sobre su casa, todo parecía normal, solo esa pequeña sensación de rareza. Se incorporó lentamente para sentarse al borde de la cama, sintió el suelo frío bajo sus pies, tenía poca fuerza para moverse pero una inquietud dentro de sí crecía lentamente, se puso de pie, camino a la puerta, giro la manija y la puerta se abrió.

Obscuridad total, dio un paso más y esa sensación interna se hizo aún más fuerte, ahora más que nunca sabía, no solo lo intuía, sabía que había algo mas ahí o alguien. Afuera la lluvia comenzó a cobrar fuerza y un relámpago iluminó el comedor y la estancia. Apenas dejándola ver más allá de un milésimo de segundo. Algo dentro de sí le decía que diera media vuelta y regresara a la cama y se olvidara de todo. Sin embargo un lado aún más fuerte la atraía a lo desconocido.

Se sentía observada, vigilada y por más que intentaba descifrar que era, no podía. Dio vuelta a la izquierda y camino a la cocina. Seguramente de haberse quedado donde estaba no hubiera podido vislumbrar la sombra que se formaba delante de ella pese a la poca luz que entraba de la calle. Camino a la cocina, al fondo estaba la puerta que daba al patio, sentía sus pies helados, no sabía cómo llegaba a moverlos, comenzó a sentir el aire denso, frío, húmedo, le costaba respirar, sentía el aire presionar a su alrededor. Pero la curiosidad era más fuerte, caminó a la puerta, se poso delante de ella, movió la cortina de la ventana para ver hacía fuera y no vio nada, sin embargo un segundo relámpago iluminó toda la casa pudo ver su reflejo en el cristal, su rostro pálido, cabello despeinado, pero cuando el destello pasó vio su reflejo transformarse, los ojos oscuros, sombríos, una mirada malévola penetrante y una sonrisa que hubiera vuelto loco hasta el más cuerdo y un grito ensordecedor retumbó por toda la casa y su mano se posó sobre el cristal…


Y despertó… Se sentía desorientada, poco consciente de donde estaba, no veía nada…


Fin?


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